"MIS HUELLAS"

 Magisterio, Pastoral y Vida en La Rioja

"Hay que tener un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio."

— Beato Monseñor Enrique Angelelli

Hablar de las huellas de Monseñor Enrique Angelelli es adentrarse en la concreción práctica de una Iglesia encarnada, servidora y misionera. En esta sección reunimos los ejes fundamentales de su pensamiento, sus escritos y la forma en que tradujo las grandes orientaciones del Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín (1968) a la realidad cotidiana de la diócesis de La Rioja.

Los ejes de su camino pastoral

1. Aplicación del Concilio Vaticano II

Angelelli concebía al obispo no como un administrador distante, sino como un pastor con "olor a oveja". Promovió una renovación eclesial donde los laicos, religiosos y sacerdotes caminaban juntos, asumiendo la corresponsabilidad en la misión de la Iglesia.

2. Promoción humana y organización popular

Su fe no se separaba de la justicia social. Bajo su impulso pastoral se crearon y fortalecieron:

  • Cooperativas de trabajo rural y artesanal para dignificar el trabajo en los llanos y valles riojanos.

  • Organización del movimiento Campesino y Obrero, defendiendo los derechos de los trabajadores frente al latifundio y las desigualdades económicas.

  • Centros de pastoral comunitaria, donde la lectura de la Biblia se vinculaba directamente con la realidad social del pueblo.

3. Las Homilías y la Radio Diocesana

A través de la radio y en sus misas dominicales en la Catedral de La Rioja, Monseñor Angelelli dialogaba con su gente. Sus homilías eran un espacio de evangelización activa, denunciando las injusticias, consolando las aflicciones y anunciado la esperanza del Reino de Dios.

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